El resumen parecía simple en el papel, pero técnicamente era exigente:
Sin puntadas visibles en los bordes clave (escote, sisas, corte posterior), requiriendo unión + acabados cortados con láser.
El sujetador debía ser cómodo como un sujetador de yoga, pero con el suficiente soporte para correr y hacer HIIT.
El tejido principal era un interlock de gran elasticidad y alta recuperación, lo que hace que la unión sea más desafiante (riesgo de pelado o agrietamiento cuando se estira).
La estructura interna utilizaba malla de potencia + copas removibles, que debían unirse o integrarse perfectamente sin volumen.
La colección tuvo que lanzarse a tiempo para una campaña global, por lo que las rondas de muestreo y las ventanas de prueba fueron limitadas.
Las principales preocupaciones de la marca eran:
¿Se mantendrá la unión después del sudor, la sal y los lavados repetidos?
¿El sujetador mantendrá su forma y soporte después de un entrenamiento de alta intensidad?
¿Puedes mantener la estética súper limpia mientras controlas la calidad a más de 5000 piezas por color?